Phil Regan, Un octogenario de gran utilidad

Phil Regan, Un octogenario de gran utilidad Pedro G. Briceño
Santo Domingo
Sus pasos hacia el montículo son más lentos, presenta un rostro más arrugado, pero tras el uniforme de un envejeciente, Phil Regan exhibe una mentalidad tan lucida que sus conocimientos han sido factores para que los Toros hoy se encuentren en el Round Robin y dominándolo.
En una época en que la tecnología toca con fortaleza al béisbol, con ejecutivos y dirigentes tan jóvenes como los propios peloteros, el octogenario hombre dejó sorprendido a muchos cuando la gerencia de los romanenses lo contrato para que asumiera la posición tan complicada como coach de pitcheo, tras el despido de Dave Lindquist y el manager Dean Treanor el 27 de noviembre, dejando al club con foja de 16-18.
Y  es que Regan es un hombre historia para el béisbol dominicano, muy en especial para los parciales del Escogido, franquicia a la que llevó a la conquista de dos coronas en forma seguida en 1987-88 y 1988-89, tras vencer a las Estrellas en la final (4-3) y al Licey (4-0) en una de las más recordadas en la pelota invernal, pues en ese entonces los escarlatas dejaron en el camino a su gran rival capitalino, que había arribado a la última fase con un envidiable cuerpo de abridores que integraban Ramón Martínez, Pascual Pérez, José Rijo y Juan Guzmán.
Tras ese éxito en esa final, se convirtió en el tercer y último manager extranjero en ceñirse la corona en campañas seguidas, uniéndose a Tom LaSorda, con Licey en 1972-73 y 1973-74, así como a Johnny Lipón, con las Águilas en 1977-78 y 1978-79.
Hoy, tres décadas después, Regan retorna al béisbol invernal,  junto con Arturo De Freites en un momento en que los Toros (16-18 para entonces) requerían de un gran empuje en su esfuerzo por clasificar y los resultados no se hicieron esperar. El resto de la jornada regular tuvieron un buen 9-7 y arribaron a la pausa con motivo del Año nuevo a la vanguardia del Todos contra Todos con foja de 5-2.
Mientras con Lindquist, la efectividad colectiva de los abridores del conjunto fue de 3.47 con el arribo de Regan mejoró a  2.94, en tanto que en el relevo, con el primero fue de 3.79 y con el sabueso hombre de béisbol descendió a 2.68. En total, los anaranjados tuvieron 3.36 en promedio de carreras limpias, cuarto en la Liga.
“Me place retornar al béisbol dominicano, esta tierra que respira béisbol, aquí tuve grandes de mis mejores recuerdos en la pelota del caribe”, expresa el instructor de 81 años, 62 de ellos dedicado a este pasatiempo.
En su conversación con Listín Diario, lo primero que recuerda es que cuando fue contratado por la presidencia escarlata, llegó con la responsabilidad de sacar al club de un 3-15 con el cual lo recibió y con un brillante plan de trabajo pudo reponerse y culminar en el tercer lugar en la regular con 32-28 para luego levantar el trofeo en la final.
Cuando arribó al país no se explicaba el porqué de ese mal momento con tan buen talento que tenía en sus manos, el cual entiende fue lo mejor que le pasó. “Las piezas estaban ahí solo había que moldear a esos muchachos y hacer que jugaran y se divirtieran”, señala el sabueso sobre un Escogido donde brillaban los nombres Gerónimo Berroa, Junior Félix, Rufino Linares, José Vizcaíno, Junior Noboa, Sammy Sosa, Nelson Liriano, Héctor De la Cruz, Wilfredo Tejada, José de León, Luis De los Santos, José Núñez entre otros buenos nativos.
“Regan y Felipe Alou fueron los dos mejores dirigentes con los cuales jugué” expresa Noboa, sin muchos titubeos, a pesar de que fue comandado por muchos estrategas en una carrera que se extendió por más de 15 años e incluye todos los niveles.
Con 81 años, Regan casi triplica la edad de uno de sus colegas en el Round Robin, Manny García (29 años, Estrellas), mientras que Willie Blair (53, Escogido) y David Rosario (52, Licey) ni siquiera habían nacido cuando un joven Phil debutó en Grandes Ligas con Detroit en 1960.
Gratos recuerdos
Derrotar por barrida al gran trabuco que tenía el Licey en 1988-89, con ese envidiable cuerpo de abridores representa una de las mayores sensaciones que Regan disfrutó a su paso por la pelota invernal.
“No nos dieron oportunidades de poder vencer a ese gran equipo que presentaba el Licey, pero siempre tuve confianza en mis muchachos y pudimos derrotarlos”, recuerda sobre esa serie que a pesar del resultado (4-0) fue tan candente, que hasta trifulcas hubo.
Sammy Sosa lloró frente a él en su oficina
Otro hecho que marcó la estadía de Regan en el país fue cuando una tarde un jovenzuelo de nombre Sammy Sosa tocó las puertas de su oficina y le pidió entre llantos que necesitaba de un hotel para poder quedarse en Santo Domingo porque el salario que devengaba no le alcanzaba para viajar a diario desde San Pedro de Macorís hasta la capital.
Regan escuchó con atención el pedido del joven, conversó con el presidente Daniel Aquino y le consiguió una estadía en Santo Domingo al entonces jardinero novato.
Años más tarde, ambos se juntaron en Chicago, Sammy siendo la gran estrella de los Cachorros y Phil como coach de pitcheo y en una ocasión el dominicano lo invitó a su penthouse desde donde se observaba gran parte de la ciudad y el instructor le recordó aquellos momentos de penurias que pasaba siendo un bisoño.
Viene cada año a dominicana
A pesar de sus 81 años, es de los entrenadores que labora y se gana cada centavo por sus conocimientos. En la actualidad es asistente del coordinador de pitcheo de los Mets de Nueva York con las instrucciones de supervisar todo el sistema de Ligas Menores de la franquicia.
Share on Google Plus

Sobre ROSSY PEREZ

Periodista y Locutora de San Cristobal, Siempre con la verdad.
    Blogger Comment
    Facebook Comment

0 comentarios :

Publicar un comentario